A pesar de las pruebas, mucha gente duda que el hombre llegase en realidad a la luna y piensan que todo fue un montaje por parte de EEUU. Dicen que hay que ser crítico y no creérselo. Para ello filtran y manipulan datos. En EEUU, el 11% de la población piensa que el hombre no llegó a la luna. En 1961 J.F. Kennedy prometió al Congreso que enviarían un hombre a la luna y en 1969 se consiguió.

En mi opinión, ser crítico es algo muy positivo, siempre y cuando se sepa acerca del tema del cual se está hablando. La mayor parte de la gente que piensa que fue una estafa no conoce muchos detalles y tiene pocos conocimientos acerca de la aeronáutica. Yo pienso que el hombre llego a la luna y aunque puedo equivocarme, las posibilidades son pequeñas. Si EEUU hubiese hecho un fraude para ganar a los soviéticos, estos lo hubiesen descubierto y denunciado, ya que fueron los más perjudicados al verse superados en la carrera espacial (por esa época ya había satélites espía para detectar lanzamientos de cohetes). Mucha gente vio el lanzamiento del cohete con los 3 tripulantes, así como la cápsula de reentrada del Apolo (rescatada por la Marina estadounidense). En cualquier caso, los argumentos expuestos por los escépticos son fácilmente rebatibles.
El primer punto donde ven irregularidades es en las fotos. En las fotos no se ven las estrellas y las sombras son irregulares y divergentes. El primer punto se debe a la falta de atmósfera para la difusión de la luz. Por eso las estrellas se verían más brillantes pero más pequeñas y la cámara no es capaz de captarlas. La luna es reflectante y como en las ciudades (con contaminación lumínica) es más difícil todavía ver las estrellas en el firmamento, por eso aparece negro. Las sombras irregulares se deben al suelo, que no es liso.
La bandera ondeando se debe a que estos para clavarla la giran como si fuese una sombrilla en la playa y estiran de las esquinas. Esta se desplegaba mediante rieles, pero no la desplegaron entera para dar sensación de mayor realismo (como en la Tierra). Esto produce un efecto parecido al ondear de una bandera en una foto estática.
Según ellos, la nave debería haber dejado un cráter al aterrizar y la despegar (por su motor) de 5000 kg. de empuje. Pero esto no es cierto, ya que era de 1500 kg. debido a que la gravedad lunar es menor. El motor lo único que hizo era mover la arena de la superficie de la luna, por eso se aprecia tan bien la huella de Armstrong.
Hay algunos que piensan que la NASA nos oculta fotos de algunas partes de la luna, donde hay ruinas de extraterrestres. En las últimas fotos de alta resolución tomadas se demuestra que esto es falso, ya que en las antiguas de menor resolución aparecían ciertos parámetros geométricos.
En algunos programas de televisión han emitido falsos diálogos entre los astronautas (y lo han reconocido) además de un video donde aparece un micrófono. Se ha llegado a mezclar la comunicación de los astronautas para que parezca algo que no dijeron en realidad. Todo esto es una sátira para ingenuos.
En una fotografía aparece una supuesta C sobre una roca (como si fuese parte del atrezzo, para indicar donde debe ir colocado) pero la NASA dio una explicación coherente, se filtro un pelo al escanear la fotografía, ya que en otras fotos aparece esa misma roca sin ninguna C.
Un caso curioso es el del español Luis Ruiz de Gopegui, antiguo director de seguimiento de naves tripuladas en España. Le pidieron desde Houston que destruyera una cinta de video. Él la reviso y vio una luz, que parecía un ovni. Poco después recibió una llamada de la NASA, diciéndole que escuchase el audio. Se podía apreciar como un astronauta americano insultaba a los rusos porque la Soyuz se movía demasiado en la maniobra de atraque. Pensaron que podía desencadenar un conflicto internacional si llegaba a los medios de comunicación.
Dados estos argumentos se prueba casi completamente que los “apoloescépticos” no basan su escepticismo en ningún argumento sólido sino más bien en confusiones o malas interpretaciones. En mi opinión, la llegada del hombre a la luna tiene toda la credibilidad. ¿Surgirá este mismo debate cuando se llegue a Marte? Seguro.